Meditaciones
Meditaciones
Aletargado en tu relieve soberbio,
te espero....
Eres la paz de mi alma triste.
He estado perdido entre montañas y desiertos;
he vivido en estas viejas minas abandonadas al olvido,
que consuelan recuerdos idos,
recuerdos grises, de tiempos remotos...
Recuerdos de historias profundas;
de amores extraños y fríos.
De amores que,
lejanos como el viento gélido, convulsionan desesperados.
Había una parte de mi.... perdida.
Es esperanza o nostalgia, no sé.
Solo ha venido a mi.
Esta noche, Esta luna, amor...
Esta vida que pasa apresurada
Y yo, sin embargo, te espero.
Org
Febrero 2005